lunes, 2 de julio de 2012

Estupido, cual es tu estupidez?

“El ser humano está dotado de un, digamos “sentido”, que le permite evadirse fácilmente de cualquier situación, este mal llamado sentido lo desarrollamos desde muy pequeños, apenas tenemos uso de razón, y nos acompaña a lo largo de nuestra vida, pero cada vez hacemos menos uso de él a medida de que racionalmente nos vamos dando cuenta de lo inservible que es, sobre todo en algunas oportunidades en las que nuestro interlocutor capta nuestra estrategia. Por ejemplo, si intentamos llamar la atención a un niño por cualquier travesura infantil y le preguntamos ¿Por qué has hecho esto? Su respuesta será, primero mirar para sitio diferente al que estamos señalando, “para otra lado” y su respuesta será posiblemente una pregunta o una sentencia que no tiene nada que ver con lo que le estamos intentando corregir, se evade, se ensimisma y va a lo suyo, sin prestar ningún interés sobre aquello que estamos intentando corregir.

Pero, al tiempo que vamos madurando y vamos adquiriendo conocimientos, nos damos cuenta que eso que hacíamos y que nos servía al menos para que no nos dieran una nalgada, luego no nos sirve para nada y además sabiendo perfectamente que de hacerlo, nos vamos a poner en ridículo pues ya esa estrategia de evasión no nos sirve para nada. De esa manera actuamos quienes nos consideramos más o menos normales; otros, sin embargo, pese a ser adultos formados, con cierto grado de educación, algunos con carreras superiores universitarias, y a los que se le supone algo de inteligencia, lo siguen utilizando a sabiendas –al menos eso creo yo- de que su acción no deja de ser totalmente inoportuna y que está haciendo méritos para que se le considere un imbécil, y consecuentemente su acción se precipita hacia la catalogación de estupidez.

A lo largo de este fallido intento de convergencia del baloncesto de élite de la Isla de Tenerife, los aficionados hemos tenido que soportar un sinfín de imbecilidades y estupideces cometidos por algunos, como podrían ser incumplimientos, mentiras, desacatos, despilfarros, malversaciones, manipulaciones, faltas de rigor, trampas, abusos de autoridad, etc. etc. que fueron cometidos en su momento y que ha dado como resultado, aún pendiente de la resolución última del dictamen de los técnicos del Cabildo, y que nosotros los seguidores del baloncesto catalogamos como una estrategia perfectamente planificada (al menos por sus resultado) para perjudicar a conciencia al equipo que por méritos propios se ha ganado el ascenso a la ACB.

Durante todo este tiempo se han dedicado a enredar todo lo que han podido, han sido tanta la ruindad que han exhalado por sus poros, que han sido capaces de alertar a la ACB de que desde Tenerife se estaba planificando una estrategia para utilizar legalmente el canon que en su día puso el Cabildo. Han sido capaces de comunicar en varias ruedas de prensa, a sabiendas de que absolutamente nadie creía ni creyó en sus palabra, culpabilizando al Cabildo, e incluso al Canarias, de que los males por ellos sufridos provenían de las actuaciones de esta dos entidades y además de han permitido la desfachatez de acusar a los técnicos del Cabildo de todo lo que se les ha venido en gana sin reparar en el daño que ello pudiera ocasionar, pero su imbecilidad y su estupidez llegó hasta el extremos de querer “chantajear” al Cabildo para que, aparte de que incumplieran todo lo firmado en el Convenio, éste -al margen de lo estipulado- aún les diera más dinero para despilfarrar.

Pero también ha habido cierto grado de imbecilidad por parte del “ente abstracto” llamado Cabildo, al menos así me lo parece. Si analizamos el comportamiento de los diferentes miembros de los Consejo de Administración de la SAD de los últimos añas y si la memoria no me falla, han sido aproximadamente 1.200.000 € los despilfarrados según algunas opiniones, o sea más de 200.000.000 de pesetas. Pero esto no ha sido de una vez sino todo lo contrario, año tras año se ha podido comprobar como, cada vez más, ha habido que inyectar dinero en un proyecto deportivo con visos de fracaso desde casi su inicio, fracaso deportivo, económico y social. Desde que descendieran, su proyecto ha adolecido por parte del Cabildo, de los controles de rigor mínimos exigibles para que se impidiera y terminara de raíz con el botar los dineros públicos de forma que bien por acción o por omisión, han permitido un descomunal derroche con el agravante de que quien así lo efectuó no es un Club (que posiblemente por ciertos aspectos pudiera ser igual) sino por una Sociedad Anónima Deportiva; y eso –bajo mi humilde opinión- ha contribuido negativamente no sólo por los efectos económicos, sino por el mal ejemplo social que han propiciado, al establecerse una discriminación hacia equipos de élite de la misma o de diferentes disciplinas deportivas a quienes, en comparación, solo le han dado unas migajas.

Eso por un lado, pero además el Cabildo tiene traspasadas las competencias en materia de deporte del Gobierno de Canarias, ¿Dónde ha estado la exigencia de que esa Sociedad Anónima Deportiva haya cumplido con la obligación de mantener una cadena de filiales? ¿Dónde está la promoción de la juventud? ¿Qué función social ha desempeñado? ¿Qué grado de implicación ha producido esta inversión en el pueblo de Tenerife? ¿Cuáles han sido los beneficios aportados por la SAD en relación al capital invertido? Aunque no mensurables algunos, creo que muy poco ha aportado este club de baloncesto, basta ver el público que ha asistido a sus encuentros si quitamos las invitaciones de los colegios, cuántos seguidores tiene su peña deportiva, y quienes han acudido a sus ampliaciones de capital, salvo los empresarios de siempre, y por las causas que todos conocemos, pero solo al principio, porque en las últimas, ni una sola persona ni empresa ha adquirido ni siquiera una acción ¿De qué respaldo del pueblo de Tenerife hablan?.

Es fácilmente deducible que en algunos, por no quererse quitar la venda de los ojos, ello les impide admitir que todos sus esfuerzos por perjudicar, por engañar, por incumplir, etc. van a ser inútiles. Después de todo lo que han mal creado dentro del mundo tinerfeño del baloncesto, después de todo eso… aún algunos de sus seguidores van a “exigirle” al Cabildo una reunión, ¿Para tratar de qué? ¿Con que objeto? No se entiende, salvo que vayan a pedir más dinero.

Durante todo este tiempo, ya lo he manifestado en otras ocasiones, algunas personas que han tenido la obligación de contar la verdad de las cosas en sus diferentes medios de comunicación radios, periódicos o televisiones, han permanecido en silencio, un silencio altamente sospechoso cuando no cómplice por ocultar lo que debió ser de conocimiento público, pero aún y todo ello, a este grupo se le podría perdonar en base a una supuesto silencio impuesto -sin decir por quienes-, sino por obligaciones de su empresa por temor a represalias en cuanto a la publicidad contratada, y como nadie somos perfectos… todo pudiera ser.

Lo lamentable de todo esto es que existen algunos de estos mal llamados periodistas que siguen haciéndole un flaco favor al baloncesto, me refiero a aquellos que han propiciado se cree una nueva campaña de enfrentamiento por el uso del CB Canarias, dentro de su campaña de captación de recursos, de la bandera de Tenerife.

En estos momentos, cuando se está efectuando un estudio pormenorizado de los argumentos que la SAD ha presentado ante el Cabildo, con un resultado incierto; en estos difíciles días por los que estamos pasando todos los que nos consideramos en primer lugar aficionados al baloncesto y en segundo seguidores del Canarias -con el mismo derecho que tienen los de la Peña La6 de apoyar a su equipo- , cuando se está luchando a brazo partido por conseguir la financiación necesaria para poder ascender, vienen estos desalmados a hacer campaña y hacerse eco de una maléfica estrategia para seguir entorpeciendo y bombardeando al Canarias por parte de quienes todos sabemos.

Muchas veces, por desgracia y ante tanta mala fe, haría falta una “dictadura” aunque sea por un par de días, para que los “grises” dieran un paseo en guagua a ciertos y determinados personajillos que pululan sueltos, sin correa ni bozal; pero eso sería un retroceso en el tiempo y lo que aquí se precisa es todo lo contrario, hipotéticamente cerrarles las puertas a esta clase de individuos que, sin el menor pudor y sin saber siquiera cual es el escudo de nuestra Isla y Provincia, quieren hacer suya la propiedad de una bandera que, si no fuera por su edad habría que mandarles nuevamente a la escuela para que se enteren que ésa es la enseña de todos, sin ningún grado de propiedad para nadie, y sin que quepa siquiera una remota posibilidad de que se quieran apoderar de ella solo unos cuantos.

Pero lo lamentable es que ni siquiera lo hacen para beneficiarse de ella, sino para hacer todo lo posible por encrespar la situación, perjudicar, y enturbiar una campaña de captación de recursos tan necesaria para poder conseguir el fin propuesto. Vergüenza habrían de tener quienes siendo tinerfeños se comporten de esa forma, parcial, sin sentido y carente de la mínima ética profesional, pero nos permite comprobar que “pesa” más pertenecer a un grupo comunicación radicado en Madrid, que ser hijo de Tenerife. Y como el guion de los actos de estas simples marionetas -pues solo dicen lo que los otros le dictan- pretendiendo además evadirse, basados precisamente en la más absoluta estupidez y, creyéndose que nos engañan mirando para otro lado, sin querer darse cuenta que se han convertido en unos pirómanos incendiarios y, por lo que se deduce, en esclavos de unos dictadores que, como mayor gloria, tienen la de haberse cargado el baloncesto de élite que hubo en nuestra Isla, y cómo eso sólo no les basta, prenden fuego a cualquier rastrojo con el fin de destruir todo lo que encuentran a su paso. ¡Qué lástima de gente!

Fuente: http://www.eldia.es

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