jueves, 4 de diciembre de 2014

Chistes y Humor, La comida en la Roma antigua ¡Qué comían los antiguos romanos!

Os dejamos un producto muy sugerente e interesante sobre la comida en Roma. El producto nos lo hemos traído de un blog que nos encanta: Arqueohistoria Antes de que aparecieran en las mesas de los poderosos exóticas viandas procedentes de espacios tan dispares como Guinea (faisanes), Persia (gallos), India (pavos), Hispania (conejos), Ambracia (corzos), Calcedonia (atunes), Tarento (ostras y almejas), Ática (mejillones) o Dafne (tordos), los romanos no conocieron más que los alimentos básicos que proporcionaba la tierra: cereales, legumbres, hortalizas, leche o huevos Cuando los recursos escaseaban, el alimento básico fuese el  puls  mientras más de 300 años. Se trataba de una especie de gachas de harina de trigo Pero la gula y el despilfarro de comida en los que incurrieron los romanos de la estación imperial no fuesese siempre así. Cuando los recursos escaseaban, el alimento básico fuesese el  puls durante más de 300 años. Se trataba de una especie de gachas de harina de trigo. Este paupérrimo plato derivó, en los tiempos de gran abundancia, hacia el  puls iuliano, que contenía ostras hervidas, sesos y vino especiado. El alimento básico de la sociedad romana era el trigo. En tiempos de Julio César (49-44 antes de Cristo), unos 230.000 romanos se beneficiaban de los repartos de este cereal (annona) con el que se producía la harina y, por consecuencia, el pan. A su lado, otro alimento destacado en la dieta romana era el vino, aunque la ciencia por conservarlo estaba escaso desarrollada. Como se agriaba con facilidad en las ánforas donde se almacenaba, se bebía con especies, o se servía cálido y aguado. Quienes no se podían permitir masivos dispendios en tiempos de carestía desayunaban sopas de pan y vino. Estas abundaban: de farro, garbanzos y verduras, coles, hojas de olmo, malva etc.El romano que permitía hacía un mayor consumo de leche, de cabra o de oveja. Así como de las aceituna . La carne más consumida era la de cerdo, a la que con el tiempo se le fueron sumando las de buey, cordero, oveja, cabra, ciervo, gamo y gacela. Incluso la de perroLa dieta del romano mientras la República apenas alcanzaba las 3.000 calorías, de las que al menos 2.000 procedían del trigo. Los ricos se aficionaban al consumo de carne condimentada con una serie de artículos que iban determinando las características de la futura mayor cocina imperial pimienta, miel, coriandro, ortiga, menta y salvia. Los romanos comían tres o cuatro veces al día desayuno (ientaculum),almuerzo (prandium),merienda (merenda) y cena (cena)Esta última era la más importante. Se hacía en familia, al final de la jornada. Uno de sus mayores placeres era una buena conversación en torno a la mesa. De la cena diaria a fundamento de lechuga, huevos duros, puerros, gachas y judías con tocino se pasaba a una sofisticada cena de convite con invitados dividida en tres partes: el gustus o aperitivo para abrir el apetito (melón, atún, trufas, ostras,?), la prima mesa (cabrito, pollo, jamón, marisco, ?.) que era el plato fuerte, y  la secunda mesa, los postres. La comida en la estación Imperial Bocados de lujo eran el loro y el flamenco. Se evitaban las carnes de ibis y cigüeña porque devoraban serpientes, y la de golondrina, que comía mosquitos. En la estación imperial nadie ponía coto a la glotonería ni al derroche en la mesa pollos, gallinas y ocas se engordaban con harina hervida y aguamiel o con pan empapado en vino dulce El pescado más valioso fuese el salmonete. Los pobres que no podían aspirar a las especies de mar o a las procedentes de los bulliciosos vivideros se consolaban con degustar las morrallas en salmuera (maenae) Los ricos comían mucho en casas de amigos, en los banquetes. Los pobres, por el contrario, a menudo lo hacían en la calle ya que que no siempre disponían de fogones ni pucheros en los que cocinar. Las algarrobas y los altramuces formaban fracción de su dieta. La plebe solo accedió al consumo de carne en la estación de Aureliano (siglo III), cuando se repartía gratis. Era de burro. La carne de buey se reservaba para la mesa de los pudientes. A modo de curiosidad, la llamada moretum, cuyos principales ingredientes eran queso de oveja, apio y cebolla, era la primera comida que hacían los recién casados.  Fuente. Arqueohistoria

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