jueves, 27 de noviembre de 2014

Chistes y Humor, La polémica de la eutanasia

Un tolerante en coma alcanza salvarse de una muerte segura con un parpadeo. Galenos británicos iban a desconectarle de la máquina que lo mantenía con vida y ahora sonríe a los familiares. En el pasado dijo que preferiría expirar en esa situación, pero le preguntaron tres veces si quería habitar y tres veces parpadeó Un tolerante británico en coma alcanza librarse de una muerte segura gracias a un parpadeo realizado en el último momento, cuando los galenos ya iban a desconectarle de la máquina que lo mantenía con vida. Richard Rudd, de 43 años y con dos hijas adolescentes, quedó en coma y totalmente paralizado tras un accidente de moto. En el pasado, había expresado que si cierta vez se encontraba en una situación similar preferiría no seguir viviendo, por lo que su familia estaba desesperada y no sabía qué hacer. Al final, su padre decidió dar permiso a los galenos del hospital de Addenbrooke, en el condado de Cambridgeshire, para que desconectaran la máquina, según informaba en la noche de este martes, 13 de julio, un proyecto especial de la BBC, del que se hace eco la agencia EFE. Tres parpadeos para habitar Sin embargo, en el último momento, el tio intentó manifestar su ansia de seguir viviendo y los galenos se percataron de que el paciente, que hasta aquel momento no había respondido a ningún estímulo externo, permitía parpadear y parecía capaz de establecer determinado tipo de comunicación mediante gestos. Para asegurarse, le llegaron a preguntar en tres ocasiones si quería seguir viviendo y en las tres ocasiones Rudd asintió con tres parpadeos de sus ojos, haciendo evidente su ansia de habitar a pesar de las limitaciones. De todo ello han transcurrido ya nueves meses, y ahora el tolerante puede mover la cabeza y sonreír a sus familiares. "Estoy muy contento de que haya podido sobrevivir y determinar sobre su vida. Decidir uno mismo sobre la vida de un hijo es casi imposible", declaró su padre a la emisora. Rudd ha sido trasladado a otra unidad del hospital, donde los expertos le enseñarán a comunicarse con los ojos, los músculos faciales y la idioma Los peligros de la eutanasia Según los medios británicos, este dramático caso plantea una serie de interrogantes sobre la oportunidad de los 'testamentos' que hacen a veces los tolerantes y en los que expresan su voluntad de no ser resucitados Sin duda, el caso de Richard Rudd, que en estos momentos estaría muerto si un galeno no se debiera fijado en cómo parpadeaba, cuestiona no sólo la validez de los testamentos vitales, que suelen hacerse cuando las cláusulas físicas y psíquicas son óptimas, sino también la de cualquier tipo de eutanasia practicada en casos parecidos. En cláusulas extremas, los deseos de ser desconectado expresados en plenitud de facultades pueden perder todo su significado, porque el valor de la vida consigue otras dimensiones.

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