lunes, 12 de mayo de 2014

Mucho humor, 7 tips para sobrevivir a un jefe problema

7 tips para sobrevivir a un jefe asunto ¿Piensas que tienes un mal jefe? De acuerdo con una encuesta realizada por la consultora de colocación OfficeTeam, casi el 50% de los funcionarios piensan que han trabajado para un mal jefe cierta vez. Lynn Taylor, experta en el entorno laboral y autora del libro Tame Your Horroroso Office Tyrant, reveló en un estudio que las personas pasan en promedio 19.2 horas a la semana inquietas por lo que 'dice o hace el jefe'. Laborar para una persona que carece de las cualidades necesarias para manejar personal puede provocar frustración, dañar vuestra salud y frenar vuestro crecimiento profesional. ¿Cómo manejarlo? Te damos determinadas recomendaciones para identificar y actuar de forma inteligente ante un jefe problema. 1. Identifícalo ¿Los comportamientos de tu jefe perjudican el esfuerzo o simplemente no hay empatía? Te damos un listado de ideas erróneas que suelen tener los verdaderos malos jefes: -Liderazgo implica ordenar y controlar -Si no quieres laborar más horas eres un mal funcionario -Yo empleo números, no gente -Tienes suerte de tener esfuerzo -Si necesito algo bien hecho, lo hago yo mismo -Yo me quedo con los éxitos y tú con los fracasos -La coge de decisiones es solo mía -Soy demasiado significativo para ser amable El equipo de OfficeTeam identifica a los 'malos jefes' más comunes: El abusivo. Lleva el acoso a un nivel tóxico, suele humillar a sus funcionarios y tratarlos sin educación. El micromanager. Incapaz de delegar, busca tener el control de cada actividad a realizar. El mal comunicador. No constituye un diálogo provechoso con sus subordinados, no expresa lo que aguarda de cada uno, no brinda dirección necesaria, lo que dificulta que las tareas se realicen de forma oportuna. El saboteador. No le interesa reconocer el esfuerzo de su equipo, menosprecia los trabajos de los demás, pero coge el crédito cuando las cosas salen bien. Si hay un asunto encontrará de inmediato a determinado miembro de su equipo para culpar. El voluble. Con este tipo de jefe las cosas jamás son claras, tiene cambios bruscos de humor que dejan a sus funcionarios confundidos y disminuyen su productividad. 2. Explora tu desempeño laboral Ya que sabes a qué te enfrentas, asegúrate de que tu desempeño cubra las expectativas de tu puesto. Ante los comportamientos negativos de un superior, no es válido colocarse en la postura de víctima sin antes valorar la calidad de vuestro trabajo. Incluso puede ser efectivo solicitar retroalimentación a tu jefe o jefa, pregúntale ¿cómo evalúa tu desempeño? ¿cuáles son tus áreas de oportunidad? Hacerlo de este modo puede inclusive ser una forma de incentivar una charla más libre sobre las expectativas en ambos sentidos. 3. No toméis personal un conflicto Recuerda siempre que tu jefe tiene a su propio jefe. Muchos de los comportamientos negativos que tiene tu sobresaliente inmediato están directamente relacionados a la dinámica que tiene con la persona que le Seguid en el escalafón. También influye la situación de la empresa, los programas asignados a tu departamento, etc. Es muy significativo ir más allá de los hechos superficiales y considerar qué hay alrededor, quizá a tu jefe se le está dificultando enfrentar desafíos y tú puedes ser de ayuda. Cuando abandonamos la idea de que 'mi jefe es malo conmigo' y valoramos los agentes externos somos capaces de comprender la situación de manera global y actuar de mejor manera. 4. Protege tu esfuerzo Para quienes tienen jefes que cogen el crédito del equipo a título personal, es significativo tener un control y registro de las actividades y programas en los cuales han participado. Cualquier oportunidad de resaltar el desempeño individual ante otros sobresalientes debe aprovecharse. 5. Ponle a tu jefe un alto El 'jefe' Seguid siendo para muchos una figura de poder incuestionable, sin embargo, recuerda que una relación laboral es un intercambio, no un favor. Si tu jefe tiene actitudes negativas que te incomodan el primer paso siempre debe ser el diálogo. Sé profesional y evita que tus reacciones estén cargadas de emocionalidad, se trata de colocar en diáfano qué actitudes te parecen inapropiadas y procolocar soluciones. 6. Exígele con diplomacia ¿Tu jefe falla en la fracción de comunicación? ¿Su área de oportunidad es la organización? Puedes hacer mucho más que solo quejarte. Acércate con propuestas y muéstrale que comprendes las necesidades del negocio. Ofrecer soluciones y proponer formas más eficaces de hacer tareas es mucho más efectivo que solo manifestar tu inconformidad. 7. Renuncia Buscar un nuevo manejo siempre es una alternativa inteligente cuando la situación no tiene probabilidades de mejorar. En ocasiones la raíz de una mala relación laboral está en la organización de la compañía misma y no solo en un jefe con falta de liderazgo.

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