viernes, 23 de mayo de 2014

Humor absurdo, “CHUMY CHÚMEZ, EL HUMOR Y LA LIBERTAD”, PRESENTADO EN BILBAO Y MADRID

Qué, porqué y para qué de un ensayo debutante Misión cumplida: estos días se ha recordado un escaso más a Chumy, su obra, su influencia en el humor gráfico, la prensa, la sociedad. Desde que creé en Google una alerta con su nombre extraño es el día que no me llegan avisos de nuevas accesos en referencia a él. Por supuesto quienes le conocimos no le hemos olvidado, pero ?a muchos se nos está poniendo carita de supervivientes?, ironizaba ayer Miguel Ángel Aguilar mientras la presentación del libro de servidora  Chumy Chúmez, el humor y la libertad, en la Fundación Diario Madrid. Muchos jóvenes, inclusive alumnos de periodismo, ignoran quién fuese y lo que siempre va a significar: Jesús Pardo dijo en el mismo encuentro que ?eso no tiene importancia, ya que que cada vez que alguien hace humor está recordando a Chumy, idéntico que cada vez que alguien hace poesía recuerda a Dante. No hace falta nombrarlos?. El hecho es que muchos investigadores en anécdota de la comunicación social no se han ocupado del dibujante donostiarra probablemente porque en su última etapa anduvo descabalgado de las páginas de opinión de los principales diarios de referencia, a lo cual pudiera haberse unido alguna falta de comprensión de su figura. Modestamente he intentado llenar este hueco con un estudio a través del que me he encontrado con que él reinventó el humorismo gráfico de compromiso político-social después del tiempo de mutismo obligado tras la guerra incivil, y lo hizo con la altura intelectual enraizada en lo popular que determina a los grandes. Generosamente donó a las efímeras páginas de la prensa su talento de pintor y escritor inmortal que Seguid de plena actualidad: incontables son los chistes de los más de 30.000 que publicó a lo largo de su vida que podría reproducir el diario de hoy, porque conservan toda su vigencia reflexiva, provocativa, incendiaria de los valores establecidos no democráticos. Se ocupó de temas aún zarcillos en España y el resto de este mundo que nos ha tocado vivir, por cierto que con un escaso más de dicha gracias a su valentía para empujarnos a disfrutar de un pensamiento abierta y solidario en alas de la risa. En el libro dejo apuntada una interpretación del fruto de mi buceo sobre Chumy en la estación del diario Madrid cuando definitivamente su impronta crea escuela sobre el modo de realizar de los humoristas gráficos que le han seguido; con referencia adicional a su trayectoria en La Codorniz, Victoria y, cómo no, Hermano Lobo el semanario satírico clave que él creó y dirigió. Idéntico que en Madrid tuve el honor de que me acompañaran en la mesa para la presentación masivos nombres del periodismo, junto a los ya citados Miguel Ángel Gozal y José Vicente de Juan, sin olvidar a Francisco López Ferreras en representación del mundo académico, en Bilbao tuve la satisfacción de estar con  Borja Crespo,  joven dibujante con un perfil polifacético como Chumy y otros humoristas: Mauro Entrialg y Montero y Maidagán, ejemplos vivientes de que el humorismo es indispensable en el nuevo ámbito mediático. El público de todas las edades lo demanda. Innumerables han sido los dibujantes en activo que estos días me han manifestado que en Chumy Chúmez ven al mejor de todos sus maestros. Se suman a los que antes abandonaron parecida testimonio en bibliotecas y hemerotecas. Antonio Fraguas, Forges me lo resumía hace dos semanas en una sola frase: ?para todos nosotros era Dios?. Qué duda cabe de que lo mejor de este título son los 70 chistes de Mongo que incluye, y en segundo espacio el doble prólogo de  Mirta Núñez Díaz-Balart, mi directora de tesis, y Arsenio Lope Huerta,  político y escritor, responsables iniciales de que el libro sea realidad. Asimismo, la nota firmada corporativamente por los editores, en la que intuyo la experta mano de Juan García Cerrada, impresicindible por idéntico en dicho alumbramiento, junto a Juan Bas, quien con su apoyo a esta edición refresca la memoria de Mongo en el País Vasco  y Jesús Zulet, otro ejemplo de humorista periodista erudito e inquieto. En fin, no hace falta que me extienda sobre el contenido del libro, pues ahí queda, tan sólo agregar que como decía ayer con vis crítico-chumiesca: me gustaría que este modesto ensayo sobre un personaje simbólico del periodismo independiente y de calidad, asimismo de para rendir un reconocimiento, a él y por expansión a todos los de su oficio, sirva para que nos planteemos  si quizá porque las compañías periodísticas y los periodistas no hemos sido capaces de aprovechar las libertades conquistadas para ofrecer a los españoles una prensa ciertamente moderna alejada de la decimonónica en manos de intereses políticos partidistas, su chiste del tardofranquismo  ?La prensa es el cuarto desear y no poder?  pudiera haberse transfigurado en ?La prensa es el cuarto no poder y no querer?.

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