jueves, 27 de febrero de 2014

Mucho humor, El homosexual que no queria ser homosexual

Su asunto en la infancia "Simplemente, no quiero ser gay". Con estas duras palabras dejó boquiabierta a la audiencia de la BBC David Akinsanya hace escasas semanas. Y es que el tabú del asunto homosexual ha comenzado a resquebrajarse en Mayor Bretaña. También el diario "The Independent" se hizo eco de la noticia. David Akinsanya se ha convertido -por obra y magia de los medios de comunicación-, en el representante de toda una generación de homosexuales hartos de serlo. Y cansados de callarlo. Después de veinticuatro años de vida homosexualmente activa, David se dio cuenta de que deseaba tener hijos. "No quería realizarlo por ninguno de los métodos que los gays poseemos a vuestro alcance. Sé que hay parejas de homosexuales que tienen hijos, pero no quiero ser uno de ellos, porque creo que no es justo para el niño. Lo que ansia es la heterosexualidad con todo lo que conlleva, especialmente tener mujer e hijos", afirmó en el documental de la BBC. Infancia destacada "Existe la teoría de que es divertivo ser gay. Pero yo estoy fatigado de este estilo de vida", continuó David. Su anécdota viene de tiempo atrás, tal y como explica. "Una de las razones por las que ansia mi particular familia es porque jamás tuve una cuando era niño", reconoce. Su madre y su padre se separaron antes de que él naciera. En el orfanato, su padre le visitaba de vez en cuando y David le esperaba ansiosamente, porque su única "madre" fuese una mujer muy dominante. "Crecí anhelando la vigilancia masculina", explicó David en la TV británica. A dividir de los 19 años, David tuvo únicamente vinculos con tíos y dos parejas "estables y satisfactorias", aunque ya hace mucho tiempo de eso. Ahora sabe que sí se puede cambiar Hace dos años comenzó a plantearse seriamente si podría ser feliz cierta vez siendo gay. Y en ese momento empezó una búsqueda que le llevaría hasta EE UU, donde participó en algunos cursos en busca de un cambio de orientación sexual. Muchos de ellos eran impartidos por grupos religiosos. "No permitía comprender cómo la oración permitía cambiar mis preferencias sexuales, pero acudí a los cursos con una mente abierta". En uno de ellos, le pidieron que escribiera cosas positivas y negativas de su vida: "Cuando vi lo negativa que parecía mi vida, lloré". Aunque no todos los cursos fueron eficaces, David está convencido de que no ha perdido el tiempo con ellos. "Ahora poseo más control sobre las decisiones que tomo. Todo este viaje me ha servido para darme cuenta de que la sexualidad sí se puede cambiar, aunque no pueda provocar el cambio en el momento que me gustaría". Y aunque no es "políticamente correcto" decirlo, David Akinsanya lo ha hecho nada menos que en la prestigiosa BBC, donde él mismo labora como periodista

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